martes, 9 de junio de 2009

CARTA A CHÁVEZ


Foto cortesía de Globoterror



Estimado Presidente:





Sé que a usted lo motivaron los más profundos sentimientos de amor y de patriotismo hacia nuestra ciudad capital. Me consta, por así decirlo, que sus motivos están íntimamente ligados a un deseo insoslayable por dar con soluciones a las grandes tribulaciones de los caraqueños; sé que usted sólo quiere mejorar la vida de quienes habitan en la “odalisca enamorada”; sé que son estas y no otras, las razones para que designara a Jaqueline Farías como jefe de gobierno del Distrito Capital, aún sabiendo, (eficiente es, no cabe duda), que la compatriota está sobrecargada de trabajo. Sé que usted no hizo eso para humillar a Ledezma, ni mucho menos: usted no es un hombre de sentimientos bajos ni mezquinos como quiere hacer ver esta Oposición siniestra.





En fin señor presidente, yo no quisiera molestarlo para estas pequeñeces, así que ruego su indulgencia, apelo a su infinita bondad en lo que le solicito a continuación:




¿Habrá alguna posibilidad, por mínima que sea, por remota que parezca, por improbable que resulte, de que usted pueda devolverle a Ledezma aunque sea una de sus atribuciones como Alcalde? ¿Será posible que usted pueda cederle al menos 3 veces a la semana un despacho por ahí, de modo que el compatriota Ledezma pueda atender algunos de los asuntos propios del cargo que al menos en teoría él tiene? ¿Será posible que él pueda justificar su sueldo no importa que sea para fijar el nuevo horario de salida de los autobuses que salen del Terminal de La Bandera hacia Chivacoa, o para establecer con los rigores del caso, el puntico de azúcar de la chicha que se expende en las inmediaciones de la Plaza Bolívar?




¿Existirá esa posibilidad?




Porque qué pena con ese señor, el Alcalde de Bogotá, tan ocupado que debe estar él como para tener que aguantarle la llorantina a Ledezma. Qué pena con nuestros hermanos colombianos que Ledezma ande como un alma en pena, quién ha visto, solicitando una “chamba” en la Alcaldía de Bogotá, esgrimiendo que aquí usted no lo deja porque sospecha que él, un ciudadano tan honorable y tan honrado, se pueda llevar hasta los bombillos y las cortinas de la Alcaldía Mayor, o disponga del presupuesto de ese Despacho para invertir en otro golpe de estado.





Cónchale, señor presidente, ya pasamos tamaña vergüenza cuando Rosales solicitó asilo en Perú, abusando así del buen corazón del presidente Alan García. Y ojalá que no le esté dando tanto qué hacer ahora que su bondad está encaminada al extermino de la barbarie en la selva amazónica del Perú, porque sino, imagínese.
Ya bochorno también tenemos con estos arzobispos nuestros que se fueron al Vaticano nada más y nada menos que a interrumpir los trabajos del Papa, dirigidos a la provisión de alimentos a los que se están muriendo de hambre en los pueblos de este mundo. Mire qué desconsideración.
Impida usted, por favor, el rato amargo de otro bochorno. Exonérenos de este impuesto a la dignidad: búsquele algo que hacer a Ledezma, se lo imploro.
Móntele una librería. ¿Se imagina: Ledezma vendiendo cuadernos, contando el número de ejemplares del libro de Serafín Mazparrote, explicando las bondades del Prismacolor?
O mejo aún:
¿Qué le parece si lo manda de embajador a la Península Antártica?
¡Eso sería fantástico! ¡Ahhh! Casi que lo puedo ver sintiéndose allí como en casa, al pie de los arroyos (claro que los arroyos son de hielo casi todo el año, pero arroyo es arroyo). Casi que lo veo rodeado de claveles antárticos, pastos antárticos… tundras, qué lindo; dándole de comer, en las tardes cuando llegue, a sus nuevas mascotas… o sea a las focas y a los pingüinos… qué cuadro tan hermoso.



Sería perfecto para él, señor presidente. Y definitivamente , sería un gesto que Ledezma no tendría cómo pagarle. Ni mala idea sería que usted decretara a Ledezma embajador de Venezuela en la Antártida de por vida. Eso casi que sería una garantía de que toda su estadía allá, Ledezma se estaría acordando de usted con profunda y absoluta gratitud.Figúrese, la temperatura promedio es de -17 grados. ¡No es fantástico! ¡¡¡-17 grados!!! ¿Hay mejor clima para gobernar que -17 grados?

3 comentarios:

Capochoblog dijo...

Claro, una libreria en Alaska para Ledezma y una disculpa en persona a cada votante que fue ese día a ejercer su derecho a elegir y quizo a Ledezma y no a otro: eso sería genial.

A mi no me preocupa Ledezma, acá se está hablando de que el gobierno no respeta lo que la gente decide. O sea, las votaciones en Vzla no son más que un circo porque al final el que decide es el dedo del mico.

Y a eso llaman democracia? Yo te aviso chirulí.

Besos (ya estoy impaciente por leer otro poema tuyo así que manos a la obra, si no lo publicas... MANDAMELO AL CORREO, COÑO!!! PERO MANDAMELO :)

Más besos, que aunque en política estamos en la antipodas de la comprensión, yo te quiero que jode :)

More dijo...

Me parece válida tu aspiración de que Chávez le pida disculpas a quienes eligieron a Ledezma: prácticamente lo sacó del cargo.
Y bueno ya tú sabes cómo se maneja la política. A lo mejor el mico horrible estuvo esperando largos años, así como nosotros los micos que elegimos a este miserable, estuvimos esperando también larguísimos años, que Carlos Andrés, Lusinchi, Blanca Ibáñez, Ciliberto, Carmona Estanga, Carlos Fernandes, Carlos Ortega y pare usted de contar, le pidieran disculpas al pueblo por cometer los crímenes que cometieron ellos; por saquear y dejar que otros saqueran lo que era propiedad de nosotros los micos, en fin por esas tonterías, esas vanalidades que cometieron, amiga, y viendo que nunca llegó el momento de la disculpa, el bicho este se dijo: les voy a hacer una tras otra, día tras día lo mismo a ver si les va a gustar la vaina. A lo mejor el tipo pensó: se acuerdan cuando Aristóbulo era diputado que no lo dejaban ni hablar, porque además de negro y feo, su peor maldición era la de ser de "izquierda"? Bueno, sepan ahora lo que siente.
Digo yo, a lo mejor la cosa va por ahí.
¿No es la política y no son los políticos una MIERDA?

Otra cosa mi querida: te sugeriría, sólo una sugerencia, que usaras otro término para referirte al presidente. El que usaste da pie para que los demás puedan pensar que eres racista y me consta que no es así.
Con todo gusto te mandaré lo que me pides. Echo de menos tu blog también, sabes?
Reconsiderarías?

IGNACIO dijo...

Si amiga la gran mayoría de políticos de cara al pueblo terminan siendo mierda, aquí y en Sebástopol.


Besos.