miércoles, 8 de octubre de 2008

Al PSUV

Estimados compatriotas:




De su consideración y no tan alta estima:




En primer lugar aclaro que utilizo el término compatriota en el sentido literal de la palabra y no como esa muletilla que con tono de intelectualidad sesentona, utiliza la mayoría de aquellos que dicen llamarse socialistas. Obvio la palabra “camarada” porque, por razones que no son objeto de este post aclarar, desde hace muchos años siento una extraña repulsión hacia ella, parecida a la que siento por la palabra “brother” que más extranjera no es posible.


Comprendo que no es necesario que una persona tan común como yo justifique el hecho de no haberse inscrito en el partido de gobierno, sobre todo teniendo en consideración que trabajo para el gobierno. De malagradecidos está lleno el mundo. Pero es que desde que vi a Eduardo Fernández siendo entrevistado por la tangente más triste que encontró el presidente de VTV para sustituir a Ernesto Villegas, desde ese día, amanezco con un deseo raro, poco común y hasta menopáusico, de justificarlo todo. Desde el miserable sueldo de los educadores, pasando por ese lugar común en que se convirtieron los papeles de Mimí Lazo, hasta mi propia existencia, cosa que no me ocurría desde aquellos tiempos en que el Dr. Caldera espantaba en Miraflores y en el que el país era la copia exacta del pueblo de Pedro Páramo: un país de fantasmas. Y yo, como es obvio, me sentía espectro.


Pero como esto no se trata echarle una mirada a mis frustraciones pretéritas, sino más bien de esbozar los motivos por los cuales mi nombre no aparece en la lista de los inscritos en el partido, y siendo como soy miembro del gobierno y partidaria de las ideas generales del proyecto chavista, como diría el dermatólogo: vamos al grano.


En primer lugar porque, y a mi no me consta, pero a muchos sí, en las reuniones del partido no se discuten ideas para sentar las bases ideológicas del partido, sino que se vuelven puntos de encuentros en los cuales se comenta acerca de los pensamientos altruistas del presidente Chávez. Y ni yo dudo del altruismo del presidente ni desconozco que estamos hablando del máximo líder de un partido, pero creo realmente que la participación y la discusión de las ideas de “otros” también son válidas.
Llegado a este punto, considero que no había necesidad de crear un partido, ni componerle un himno ni hacer un concurso para inventarle un emblema, porque en la Asamblea Nacional se hace exactamente lo mismo y ya esa gente estaba organizada. No tiene himno, no que yo sepa, pero si logo, y cierta trayectoria. Riales se hubieran ahorrado y bastante.

La segunda excusa que tengo concretamente tiene que ver con el líder fundador del partido, es decir mi "querido" Presidente, pues en torno a él se me han generado dudas severas. Me preguntaba en estos días, por ejemplo las razones por las cuales se rodeaba de tanta gente servil y de tanto ladrón. Me preguntaba, tan ingenua yo, tan ignorante, definitivamente tan ignorante y tan bolsa, cómo es que a todos los que a usted le rodean algunas de sus afirmaciones y/o actuaciones les parecen tan maravillosas, así sea el dislate más grande de este mundo. Usted rectifica y a aquellos también les parece una maravilla su rectificación. Usted dice negro y es chévere. Aplausos. Mañana usted dice no, no era negro, era rojo, ah qué maravillaera rojo. Más aplausos. No hay un ser a su alrededor que alguna vez le haya dicho “coño, Presi, ahí si es verdad que no lo acompaño” o un simple “le voy a quedar debiendo mi opinión para no pasar por ligero, o por Rosales que es lo mismo que bruto”


Pero mi punto es: ¿cómo es que a usted le gusta este tipo de gente? ¿Por qué a usted le gusta este tipo de gente? ¿No desconfía de ellos? Porque la verdad es que yo dudaría de su opinión hasta cuando me dijeran “qué bonita su corbata, señor Presidente” o “hoy se le ve el cabello más brillante, señor Presidente. ¿Está usando Head and Shoulders?”




Tales interrogantes, me llevaron a las siguientes respuestas:
a) Al Presidente le gusta la adulación.
b) El Presidente no lo ve así. Piensa que sus ideas son absolutamente brillantes y es natural que la gente inteligente esté de acuerdo con ellas y se lo manifieste.
c) Las múltiples ocupaciones del Presidente le han impedido darse cuenta de lo que la malvada Oposición nacional ha tildado de “vulgar jalabolismo”
Aquí se me tranca el serrucho porque lealtad es una cosa y jalabolismo es otra. Leal soy yo, y muchos otros más, que con toda y las diferencias, unas de fondo y otras de forma, pero diferencias al fin, las cincuenta y cuatro mil veces que aquí se ha convocado a elecciones, hemos salido a votar por un proyecto de país, liderado por el presidente. Revolucionario es el que siendo chavista, puede quejarse ante quien sea porque la comida sube de precio constantemente sin que nadie esté preso por especulador. Revolucionario es también el que disiente, y puede expresarlo. El que escucha y puede por lo menos analizarlo, discutirlo.



Cosa parecida me ocurre con los actos bochornosos de corrupción que tanto detestamos en la IV República y que es deber patriótico y revolucionario detestar y combatir
¿Usted en verdad no se ha dado cuenta de que hay corrupción dentro de su Gobierno? Después de todo, ingenuos somos, inocentes y soñadores, ni hablar. La cosa es que si hasta la señora que limpia la escuela afirma tan segura y convencida, tan Eladio Lares a la hora de hacer las preguntas en Quién quiere ser millonario, que Diosdado Cabello es el dueño de la empresa Parmalac y de la empresa Atún Margarita, si esta señora, y eso sí que me consta que es chavista hasta la pituitaria, afirma semejante escándalo, semejante exabrupto ideológico-socialista-bolivariano, entonces, ¿cómo es que usted no lo sabe? ¿cómo es que usted no sospecha, no intuye que hay gente así en su gobierno? o ¿es que prefiere destapar la olla en un momento más apropiado, de esos cuando el pueblo se cansa de que le vean cara de pendejo, y no hay promesa que valga, y a la mierda el gobierno revolucionario, se acabó lo que se daba; de esos en que el pueblo le cree la oposición hasta que todos tendrán piscina en su casa?, ¿o sencillamente es una carta que usted tiene bajo la manga y un día de estos que amanezca arrecho aquí no se salva nadie y fulanito, usted que es el Fiscal General investigue de inmediato, y los resultados los quiero para ayer, y perencijito usted que es Ministro de Relaciones Interiores, vaya usted mismo y ponga preso a cuanto vagabundo y sinvergüenza ande por ahí, que ya está bueno chico?




No, no, no, yo no puedo pertenecer a un partido donde la gente no difiere y si lo hace, lo hace para sus adentros. No puedo pertenecer, y supongo que tampoco quieren allá que yo pertenezca, porque yo tengo diferencias con el fundador del Partido, tengo dudas, no de la integridad ni de las buenas intenciones del líder, sino del oído, de la presbicia y de la intuición del líder en algunos asuntos que son de mi particular interés. No sé si de otros, pero sí de los míos.
Las diferencias no son en modo alguno causa suficiente para que yo deje de apoyar lo que pueda haber de valioso en el “proceso”, tampoco para que se entienda que pasaré a engrosar las filas de ese pozo de mierda fétida y re contra fétida que es la Oposición (primero muerta que bañada en sangre), ni mucho menos son suficientes para que otro cretino venga y me diga que yo pertenezco a la tan despreciada congregación de los Ni-Ni. Son esas diferencias parte de mi desgracia como ciudadana y con las cuales tengo que bregar por simple preservación de la especie. Son esas discrepancias parte de mi martirio y con ellas no puedo irme a inscribir a ningún Partido.
Ja!! Ni falta que hace, dirán los pesuvistas.

6 comentarios:

El Entrompe dijo...

enhorabuena pues, sin parcialidades de mi parte, imagino q es bueno ver la verdad a tiempo q lamentar errores despues... un abrazo de simpatias sin q tenga q ver el bando de nuestras opiniones !!

Martha Beatriz dijo...

Excelentes razones...existirá quién las escuche? Abrazos!

Capochoblog dijo...

Amiga, el dia que alguien abra los ojos, el primer preso debería el sr. presidente...

Ni de vaina puede hacerle algo a quien lo ayudo a quedarse allí, sustoooo!!! a ver si se le voltean?

Ay mi niña bella, ya pensar en por que´s y porques... no es mas que dolor de cabeza, la realidad se palpa día a dia en la calle y contra esa, no hay pregunta sin respuesta que valga... pero asi estan las cosas.

Besos.

More Baker dijo...

Recibo el abrazo, Entrompe. Hay errores que lamentar, pero mucho por construir y aprender de ellos.

Desde aquí quién sea Bea, pero quién sabe.
Besotes.

Abrazos Nany.

3rn3st0 dijo...

No tengo manera de ser objetivo, por una parte mi afinidad hacia los planes de estado me llevan a apoyar la "línea" (así, entre comillas) emanada de la administración central, pero por otra parte, mi propia autonomía mental, filosófica e ideológica me invitan a rechazar de manera enérgica muchas de las cosas que se hacen o dejan de hacer.

No es posible que una generación de jóvenes estén siendo "ideologizados" (que absurdo, las juventudes nazis rojas rojitas) borrándoles en pocos meses su capacidad de discernir y de opinar. Cual acólitos sólo dicen amén a las órdenes del Presidente.

Por otra parte esa apología de la sinrazón llamada PSUV se ha erigido en un manantial de la más variopinta fauna de una neo-oligarquía que se esconde tras un disfraz de revolución y un discurso vácuo lleno de ilógicos razonamientos y declaraciones.

¿Porqué no pertenezco al PSUV si apoyo al Presidente? Porque jamás fui adeco y a estas alturas del partido no voy a serlo. Por eso.

Saludos bella More :-)

PD: He ahí mi opinión.

More Baker dijo...

Pese a eso,hay gente valiosa dentro el PSUV,pero no son sus dirigentes son eso:filas.
Un abrazo.