miércoles, 19 de noviembre de 2008

EL GRAN APLAUSO


Hay un viejo skecht en el cual Joselo hacía de mesero en un restoran. Se paraba frente a una mesa repleta de vasos y platos de vidrio (obvio) y de un tirón sacaba el mantel dejando intacto todo lo demás sobre la mesa. Luego de eso, el público le daba el gran aplauso. Era yo pre adolescente y, no tanto por los aplausos, sino por el acto de magia que constituyó para mí, me dispuse a intentarlo en mi casa, por supuesto sin ningún éxito. Pero lo atribuí a mi edad y a la falta de práctica, desde luego. Mi madre acabó con mis aspiraciones de seguir en el intento, y con un buen saldo de vasos y platos rotos, creo recordar que en casa por un buen tiempo comimos en platos plásticos.
Cosa parecida pretendía yo que pasara en el país. No que comiéramos en platos plásticos, sino que Chávez, una vez electo sacara el mantel de las instituciones burocráticas, podridas e inservibles en el marco de un nuevo orden; se deshiciera de los cuadritos de los ladrones y corruptos, y dejara la vajilla, que era el pueblo, y juntos, pueblo y gobierno, nos dispusiéramos a construir el país. A comenzar una revolución que hiciera posible un país y le diera un significado a la palabra Patria. Uno sabe que teóricamente eso es falso, gobierno no hace Revolución, pero, como es bolsa, piensa siempre en una primera vez.

Nueve o casi 10 años más tarde, el mantel, cuadritos más, cuadritos menos, sigue én la mesa. Casi 10 años más tarde no hemos podido, ni gobierno ni mucho menos pueblo, sacudirnos de los viejos esquemas del capitalismo y aquí lo tenemos tan campante, tan carcomiéndose los restos de la Democracia o lo que ha quedado en mi conciencia como su nueva definición: sust., fem. Sistema de gobierno en el cual la Oposición le echa mierda a Chávez Frías, Hugo Rafael y éste hace lo mismo con la oposición, o sea redunda, porque mierda es mierda, hechos por los cuales ninguno de los inmersos en tal delito está preso.
Si bien es cierto que son más o menos 10 años de profundas desilusiones, no es menos cierto que por primera vez en muchísimos años un pueblo comienza a despertarse, que la semilla revolucionaria germina dentro de tierra fértil y el hombre comienza a ver un nuevo modo de transitar la vida. Eso sólo fue posible EN y POR este gobierno. Y es bastante en un país cuya única aproximación a un gobierno revolucionario descansa en los tiempos en que Cipriano Castro fue gobernante, arropado con la bandera de una tal Revolución Liberal Restauradora que no restauró y liberó un carajo.

Y qué tremenda contradicción. Que sea Chávez quien haya dado las herramientas emancipadoras para que el pueblo las utilice y sea el propio gobierno quien se encargue de “amellar la espada revolucionaria”
Cómo es de paradójico que el proceso necesite de este gobierno para garantizar “un tiempo” revolucionario y que a su vez aquél necesite del pueblo para mantenerse, aunque no esté haciendo nada para conseguirlo.
Porque lamentablemente, y en esto difiero de José Roberto en un artículo que publicó aquí, la única forma que tiene el chavismo para ganar votos y con ello quedarse, y a su vez permitir la continuidad del proceso, es que la gente pueda ver en forma tangible, en hechos concretos, la revolución. Que esa no es la verdadera REVOLUCIÓN, es completamente cierto. Pero eso fue y es todavía parte de lo que el pueblo cans, hastiado de la corrupción y del desamparo, entendió y sigue entendiendo todavía por Revolución. Para el común de la gente, hacer exactamente lo contrario, lo califica como uno más de los anteriores. Así que cuando Duque se pregunta “¿Cómo explicarle a nuestra gente que en estos tiempos revolucionarios o prerrevolucionarios la tarea de un alcalde no es tener limpia y sin huecos las calles, dedicarse a la jardinería y consentir a los policías para que metan presos a los malandros, sino caminar junto con el pueblo rumbo a una revolución de verdad?" , yo disiento, yo no puedo convencer al pueblo de que la tarea de un alcalde es únicamente la de caminar juntos en rumbo a… porque, en primer lugar, correría el riesgo de que me pregunte, ¿ah no? ¿Y más o menos a quién le toca eso? ¿y porqué son incompatibles hacer la revolución de verdad y tener, con el esfuerzo del colectivo, las calles en buen estado y todas esas vainas a las que tenemos derecho?
Y en segundo lugar, porque obras son amores. Y amor es revolución. Mi pareja, que es chavista, conoció el segundo Puente sobre el río Orinoco y me contó que al verlo se le salió un ¡viva Chávez! Es algo simple, a la hora de ganar votos y, de eso se trata ahora, son cosas que influyen. ¿Y no es eso lo que queremos?

La tarea de un alcalde es, entre otras cosas, tener limpias las calles, así como la función del Poder Moral es prevenir y sancionar los hechos que atenten contra la ética y la moral pública y administrativa. Mejor, si lo hacen con el pueblo que sin él. Pero en todo caso ese es, no su trabajo, su labor. Por eso cobran y bastante.

Así como al comprar una vaca uno no espera que ladre y asuste a los ladrones, y así como uno sabe que no puede hornear panes en una licuadora, así mismo uno espera que al elegir un gobernador o un alcalde chavista éstos hagan exactamente lo que los otros hijos de &%& NO hicieron porque estaban ocupados robando. ¿Con qué cara y hasta cuándo le pide a uno a su gente que siga renunciando a un derecho que se ha ganado a fuerza de décadas de humillaciones?
¿Cómo le pide uno a la gente que siga poniendo en el álbum de sus nostalgias o peor aún de sus ausencias, las fotos de aquellos en quienes confió y sencillamente también le dieron la espalda?

El pasado 3D nadie se quedó sin reflexionar acerca de las causas de la derrota. Que si la Oposición hizo su trabajo, que si Jorge Rodríguez fue un inepto, que si el pueblo fue flojo, que si la Constitución tenía problemas de sintaxis, y que si patatín patatán, Valdría la pena preguntarse hasta dónde influyó en la abstención chavista del 2D la ineptitud de los alcaldes y gobernadores. Dicho de una segunda manera, hasta qué punto no fue su ineficiencia el espejo que mejor reflejó la mentira de un gobierno que se autoproclama revolucionario, cuando todos son unos bandidos de esos que si uno viviera en el viejo oeste, podría encontrarse en los postes el afiche que dice: se busca. Se ofrece recompensa. Y dicho de una tercera, hasta dónde el chavista, más decepcionado que nunca, no se dijo bueno pero para qué una nueva Constitución si eso no es garantía, ni nunca aquí lo fue, para tener un país medianamente decente. Nojoda, me quedo viendo El Zorro, pa revolucionario él.

¿Volverá a preguntarse el pueblo este domingo 23 si vale la pena salir a votar? ¿Se quedarán los chavistas en sus casas diciendo, qué fastidio, que más da si gana Acosta Carlez o Mario Silva o el marico del Pollo si al fin y al cabo es lo mismo?
Y ese es un temor muy grande para quienes creemos en este proceso, lo miremos de donde lo miremos, y por ello queramos la continuidad de este gobierno aunque no haya podido sacar el mantel y la gente no haya podido dar el gran aplauso

6 comentarios:

3rn3st0 dijo...

Que maravilla llegar después de tanto tiempo y encontrarte tan crítica y ácida como siempre.

Fíjate que en el penúltimo párrafo que escribes dices lo siguiente:
"¿Volverá a preguntarse el pueblo este domingo 23 si vale la pena salir a votar? ¿Se quedarán los chavistas en sus casas diciendo, qué fastidio, que más da si gana Acosta Carlez o Mario Silva o el marico del Pollo si al fin y al cabo es lo mismo?"

¿Qué crees tu? Yo creo que la gente va a salir a votar, chavistas y oposición, sólo que en el caso del chavismo cobrarán por aquello que no han recibido.

Es mi humilde opinión.

Saludos encantados desde Guanare :-)

Martha Beatriz dijo...

Madre a veces me dá una cosita cuando te leo y veo que tu si crees que esto que hay en Venezuela es un cambio...la historia contemporánea del país esta llena de "cambios" que no nos han llevado a ninguna parte. Y aún dándote la razón de que el pueblo esta construyendo una revolución con las manos, tu misma manifiestas que los dirigentes de la llamada revolución la están destruyendo con los pies ( o con la lengua, escoje tú). Quizás fuera de contexto te digo, de esta revolución, lo mismo que pienso ocurrirá en mi país adoptivo con Obama: NADA. Seguiremos pagando impuestos, levantándonos a trabajar, viendo "American Idol", quejándonos de la violencia en las escuelas...asi como allá será del tránsito, las utilidades que no alcanzan, el costo de las hallacas y lo mal que está jugando el Magallanes. Aún cuando los chavistas castiguen al jefe supremo en algunos lados, nada cambiará en profundidad. Y eso no es revolución.
PS: coincidimos en lo del artículo de mi apreciado Duque, casi hice PLOP como Condorito cuando leí algo asi que era mejor un mal gobierno chavista (local, se entiende) que un gobierno opositor de cualquier tipo...Un abrazo muñeca. Excelente como siempre.

JRD dijo...

Es que es tan difícil que comprendamos (todos nosotros, no señalo sólo a los otros) que la tarea de cambiar a un país y a la humanidad no le corresponde a uno o varios gobernantes, sino a todos nosotros...

Yo conozco mucha gente (pero MUCHA, más de la que quisiera conocer) que dice creer en la democracia pero se la pasa reclamando un gerente que le resuelva los problemas. Yo boto la basura en la calle, permito que mis hijos e hijos de mis vecinos se desvíen hacia la delincuencia, utilizo el carro para ir a dos cuadras de la casa, cuando me invitan a conformar un consejo comunal me abstengo porque "eso es para chavistas". Acto seguido, me asomoa la calle y digo: "El Gobierno no me recoge la basura, me tiene a merced de los delincuentes, no me resuelve el problema de las colas y no me deja participar como actor político. Ah no chico, esto es una dictadura, yo voy a castigarlo con el voto".

A eso me refiero cuando digo que prefiero un mal gobierno chavista que un buen gobierno adeco: porque el chavismo, ese imperfecto, corrupto y deforme chavismo, me está abriendo compuertas para que yo participe y resuelva. Los adecos en cambio me van a recoger la basura pero cuando yo salga la calle a activarme como pueblo me va a echar a la policía encima. Pinga e burro, hermanos, me quedo con el gobierno que me deja gobernar, o al menos intentarlo.

Salu pues.

Quillén dijo...

Me resultan muy interesantes tus posts políticos. Admiro lo informada que estás y con cuánta seguridad te posicionás ante la realidad. Qué bueno que al menos alguien la tenga clara.
Cariños!

More Baker dijo...

Beatriz, no sé a cuáles cambios contemporáneos te refieres. Desde que abrí los ojos estoy viviendo dentro de una cosa que llaman democracia cuya significación se redujo por lo menos hasta 1998, al hecho de salir a votar cada cinco años. De resto , entelequia...
Cuando hablo de cambios no me refiero al gobierno.
De lejos, querida, es difícil que consigas ver que ciertamente en lo intrínseco del pueblo se discuten y se configuran las ideas y se comienzan a tejer esos cambios. Así que si para algo es necesaria la existencia de este mal gobierno, es para que esto sea posible.
En eso estoy de acuerdo con Duque, así que volverás a hacer PLOP! Con lo que no estoy de acuerdo es con que se le pidan más sacrificios al pueblo, con lo que no estoy de acuerdo es con que se siga alcahueteando las vagabunderías de los gobernantes “revolucionarios” y quedarnos callados convirtiéndonos además, en cómplices.
Creo que el pueblo se está preparando para eso, para exigir sus derechos. Ojalá. Ojalá se arreche y pase lo que tiene que pasar.
Besos, linda.

More Baker dijo...

Fíjate Ernesto y la gente que me conoce dice que soy de un dulce que hasta empalago. No te digo.
No he hecho encuestas, pero si sigo mi intuición, me parece que la abstención se va a reducir. Y por supuesto, la oposición saldrá a votar.

Duque, sí hay que decirle que con esta gente podemos participar y con los otros no. Pero mientras TENGAMOS que elegir “gerentes” decir lo otro también es necesario, no sea que perdamos definitivamente la conciencia de lo que implica la vida ciudadana en una sociedad enteramente democrática y participativa.

Cariños, Cecilia. Gracias por las exageraciones.