jueves, 19 de noviembre de 2009

Reflexionando

Uno se puede decepcionar de su pareja,
de un hermano, de un amigo.
Uno se puede decepcionar de los hijos.
De un artista o de nuestro escritor favorito.
A uno le puede pasar que se decepcione de Dios,
y desde luego uno se puede decepcionar del gobierno.
Las decepciones tienen sus matices y nos afectan. En algunas ocasiones no se superan fácilmente y en otras sí.
Las decepciones son parte de la vida.
Pero siempre hay algo que le devuelve a uno la fe.
Siempre hay algo que confirma la excepción de la regla.
Y yo hoy tengo que agradecer a la Divina Providencia
y de pronto hasta a laVirgen de  Chiquinquirá, que la Oposición exista.
Hoy me di  cuenta de que a nosotros  la Oposición nunca nos ha decepcionado.
Nunca.
Jamás.
Siempre hemos esperado  cinismo y cinismo nos han dado
Hemos esperado mierda y mierda nos han dado a manos llenas
Algo sin duda maravilloso.

3 comentarios:

Ignacio dijo...

Uno a veces queda decepcionado de uno mismo, ocurre que nos levantamos, como se levanta el pueblo cuando toca.

Siempre hay algo que confirma la excepción de la regla.
(menos lo que se no se puede excepcionar)
Frase de un gran maestro que tuve.

Besos More.

Reinaldo Iturriza López dijo...

Completamente de acuerdo contigo.
Esa sí es verdá que nunca nos decepciona.

More Baker dijo...

Besos Ignacio, estos maestros de uno!

Sí Reinaldo, no nos decepcionaron ni ahora ni cuando fueron gobierno.
Saludos.