martes, 5 de marzo de 2013

¡¡¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!!!

Ah, Presidente qué vaina. Anoche cuando hablé contigo te veías tan feliz, tan aliviado. Me interno en este espacio como si estuviera en mi habitación, en mi habitación están mis hijos con una cara de tristeza que pa qué te cuento, presidente. Estoy sola en este espacio, embargada por  este sentimiento tan extraño, tan jodido, porque cuando yo te vi por última vez, estabas bajo la lluvia y tú eras como la lluvia, y tú eras en realidad la lluvia que nos bañaba a todos, que nos arreciabas en el cuerpo, en la conciencia. Y era alegre aquella lluvia, como alegre eras anoche cuando hablamos. Veo tu foto y sigo sin creer esta noticia. Estás tan vivo, tan vivo en esos niños, tan vivo en mis amigos, tan vivo en mis hijos. Tan vivo estás en mi gente. Cónchale... Cónchale!!
Trata de volver rápido. Que yo no tengo de quien hablar, que yo no tengo de quien quejarme, porque como ya sabes tú, esta oposición es una mierda. En esa palabra vive y muere ella. Vuelve, vuelve que yo no sé a quién criticar o quien decirle "así se hace, nojoda"  Haz lo que tengas que hacer y vuelve, presidente...Que viejos y como estemos, nuestro corazón habrá de reconocerte y habremos de celebrar la Victoria de nuestro Pueblo. ¡¡¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE, COMPAÑERO!!! Nos vemos, POR AHORA, en mis sueños.