lunes, 10 de septiembre de 2007

DE CÓMO ENCONTRAR LA REVOLUCIÓN EN EL GOBIERNO SIN SENTIRSE IDIOTA

(Conversaciones con José Roberto Duque: (http://discursodeloeste.blogspot.com/)

No, no tengo la pretensión en absoluto de que se aparezca en la puerta de mi casa un señor con la Revolución empaquetadita bajo el brazo y encima con un manual de instrucciones para ser usada. Pero sabes qué? No me extrañaría que eso sucediera.
Has tenido mayor suerte que yo o has buscado más. No puedo negar que hay comunidades, gente que está trabajando en esto de la construcción de un nuevo país, mi problema es que tengo la tendencia a sospechar de todo acto cuyos procedimientos incluyan la repetición del discurso como loros amaestrados… la adoración…sin mencionar los pósters y afiches ubicados en los lugares más sorprendentes: el copete de la cama o en la puerta del baño Salvada esa dificultad, obviando esos detalles, sí efectivamente hay gente que anda en lo suyo.
Trabajo, a falta de mejor palabra, en una escuela donde casualmente estudié. Y cuando mis alumnos desertan porque sus padres no tienen para darles el pasaje de ida al colegio, a mí me da por preguntarme dónde está la revolución bonita. . Y cuando tengo que sacar a los niños del aula de clases porque está lloviendo más adentro que afuera, (son los mismos techos de cuando yo estudié), también me pregunto lo mismo. Por ello echo al cesto los conocimientos inútiles, académicos e inservibles e intento que estos niños, hijos de otros y de otros posesos también de la nada, tengan por lo menos las herramientas que les permitan desarrollar un estado de “consciencia” y que eso les de la oportunidad de elegir, que es de alguna manera, la oportunidad de liberarse.
Les enseño a LEER y a ESCRIBIR. Lo que para mí es entender, reflexionar, discernir y cambiar lo que haya que cambiar o admitir lo que haya que admitir. Creo que contribuyo más así. Aunque no siempre uno lo logra.
Estimo tus “instrucciones” Y es cierto: he vivido desilusionada todo este tiempo porque efectivamente tuve años buscando la Izquierda. Si te pregunté por ella fue tal vez por un asunto de nostalgia. Porque a decir verdad ya no creo en la Izquierda, y en la Derecha no creí jamás. Ambos son modos, visiones o posturas que representan para mí un total fracaso. Así que apuesto por otra cosa o en que algo distinto surja de donde sea que tenga que surgir y de una vez enfrente a tanto absurdo ¿Se llamará Revolución?

¿Está en las parroquias y en los pueblos la Revolución? Sí, creo en lo que me dices. Y creo en lo que he visto porque en definitiva tengo que quitarle las espinas al pescado.
Te aclaro: no estoy buscando la Revolución en el Gobierno. Pero sí estoy buscando en él los rasgos por los cuales este Gobierno se auto describe como revolucionario, y esa es una responsabilidad y un derecho irrenunciable justo porque cuando voy a hacer un trámite administrativo al IPAS o cuando voy a pagar los impuestos, no son precisamente los hijos o sobrinos de Gustavo Cisneros (nadie con más dinero en este país) los que me desatienden. . Es la burocracia. Pueblo-vicios-burocracia, unida. Y esta última, para mí, no pega con gestión revolucionaria. Es la misma burocracia de los gobiernos anteriores con la cual este Gobierno ha sido no sólo tolerante, sino a la que no ha podido derrotar y que por no hacerlo se ha convertido en cómplice de ellos. Así como es cómplice de la corrupción no sólo actual sino de la que desangró al país en los nefastos gobiernos anteriores. Ante la cual, y dado su gran poder de ubicuidad, la inauguración del metro de Valencia, pierde el sentido del legítimo orgullo. ¿Son estos rasgos los que caracterizan a un Gobierno Revolucionario? ¿O es que existe la posibilidad de clasificarlos en casi revolucionarios, medio revolucionarios y totalmente revolucionarios? ¿O será que lo que se califica como revolucionario no tiene que ver necesariamente con Revolución? No pues!! Es como si me dijeran que lo que es nocturno no tiene nada que ver con la noche!!!!
Si esto rompe el diálogo, qué te `puedo decir!