jueves, 17 de diciembre de 2009

Ayúdame dios mío




¡Qué día este! Esta mañana apenas abrí los ojos y sin ningún motivo aparente me sentí como Carla Angola: imbécil. Vi las noticias, cerré los ojos y los volví a abrir y me sentía igual. Después me pasó algo peor: tuve la horrible sensación de que estaba poseída por el espíritu de Gonzalo Barrios (que Dios lo siga teniendo en la 5ta.paila de infierno por muérgano) Entonces me cambié para Venezolana de Televisión, con la esperanza de modificar mi estado de ánimo. Y así fue. Estos fueron mis pensamientos: qué chévere que el presi ande por ahí diciendo que el Capitalismo es una soberana mierda. Me encanta que lo ovacionen por eso y lo celebro como si celebrara que mi hijo se gradúe de bachiller, o sea que en el fondo uno sabe que eso no sirve para nada pero como uno es sentimental, se emociona. Tengo ganas de levantarme y escribir un letrero en la parte de atrás del carro que diga: Mi Presi ya es ambientalista-socialista y salir a festejar su ovación. 10 de la mañana. Suena el teléfono: amiga, ¿sabes por fin si depositan hoy? (3 mensajes idénticos) No (3 respuestas idénticas) Sigo viendo al Presi. Excelente discurso, y ni un papelito en la mano. Qué éxito. 11.30. Vuelve a sonar el teléfono: mija, ¿vas a hacer mercado por fin para irme contigo? No, mamá no depositaron hoy tampoco. ¿Y porqué no habrán depositado, mija? Tienen esperando casi un mes... Madre, quién fuera Ángel Gabriel Novoa para contactar con el más allá y conocer la respuesta. Quién sabe, madre, estoy viendo al Presi que está en Copenhague, a ver si dice algo, pero no creo, èl se encuentra ocupado en otras cosas más importantes. Ahhhh.
Qué vaina, vuelve a sonar el teléfono, la misma pregunta, ya estoy arrecha, ni que yo fuera la querida del Ministro. Tres de la tarde y me vuelvo a sentir como Carla Angola. Qué chévere, qué lindo, la gente mortificada, buscando a ver cómo solucionan el asunto gravísimo del clima, o sea buscando a ver como recogen el agua que se fue por el albañal desde hace más de 50 años y mientras eso sucede por allá, en este país de ecos, en este país museo de cera, vale decir en este país donde los ministros y sus afines se parecen pero no son, en este país, no aparece ni siquiera el fantasma del Ministro de Educación, el espíritu de uno que llaman Héctor Navarro, para explicarle a los estúpidos educadores de la Patria, cuál es la razón por la cual el gobierno nacional buenísimo no ha depositado lo que todavía nos deben a cuenta de las utilidades de diciembre. Ni Navarro, ni el secretario de Navarro, ni la señora que le hace el café a Navarro, ni la hija de la señora que le hace el café a Navarro, nadie que tenga que ver con ese señor, aparece en cadena nacional para explicar cuál es la razón de la tardanza, una fecha probable o  si fue que el Presi decidió donar ese dinero a una causa más justa que las ridículas pretensiones de nosotros los educadores para dar término a la incertidumbre.
En ese punto y más que arrecha, comencé a hacerme esas preguntas que suelo hacerme cuando me siento idiota, como por ejemplo si Cilia ya había cobrado sus utilidades, si a ella al igual que a mí se la habían pagado en partes, me preguntaba si ella dependía de eso para terminar de pintar su casa, o comprarse un quintal de celuless, porque no halla en qué gastar los riales. Le preguntaba y le pregunto al presidente   con el derecho que me da el hecho de que aquí es él quien decide, quien anuncia, quien se arrecha, quien regaña, quien le pone o le quita nombres a las vainas, quien me dictamina qué cantidad de agua es la que necesito para bañarme, quien sale todos los santos días por televisión a decir lo que sea, olvidándose de que existen los ministros y toda esa parranda de parásitos que conforman este gobierno, con ese derecho, le sigo preguntando cuándo será que viene  camarada presidente a explicarnos la situación. Me gustaría que se viniera, y poder pregunatrle qué coño hace rodeado de tanto inepto, qué coño hace hablando por ahí paja del Capitalismo, como si esa vaina nos fuera ajena,  asco, guacatela, como si en este país el Capitalismo no estuviera más que vivo y más que coleando; me gustaría poder preguntarle cómo coño piensa resolver el problema del calentamiento global cuando aquí no hemos podido resolver vainas más sencillas, cómo coño vamos a luchar con los responsables en el mundo de semejante crimen si no hemos podido ganarle la guerra a los que joden aquí en nuestro propio suelo. Me gustaría preguntarle si no ha pensado en la posibilidad de que comencemos primero por arreglar las cosas aquí, que si la tierra se desinfla pa cuando hayamos terminado, mala suerte. ¿Cuál es la nota de querer ser siempre el primer chicharrón de la partida, presidente? Si la vaina era por ahí, verga, hubiera elegido el mismo camino de Gustavo Rodríguez, con lo cual se  justificaría no sólo esto sino el paseo presidencial por la alfombra roja. Porque lo que dijo, objeto de loas y ovaciones, muy bien lo podía haber dicho el imberbe de Nicolás Maduro. Era cuestión de anotárselo y ya.
No es un asunto de dinero. No es el dinero en realidad. Es la falta de respeto, la falta de consideración hacia el pendejo que tiene casi un mes esperando sus riales y que no hay nadie, N-A-D-I-E, que dé la cara. Es la certeza balurda de que si estuviésemos en año electoral la cosa fuera distinta.
Maldito populismo.
Esta desazón me ha acompañado todo el día y ahora creo saber de dónde proviene. Agradezco  los recuerdos de mi amigo Luis Augusto, abogado, quien me contó de una mujer que había resuelto divorciarse aludiendo que su marido dejaba el dentífrico abierto y que después de conversar con ella lo que había detrás de semejante causal era un expediente de quejas de este color y de tan grave naturaleza que ni te cuento. Me doy cuenta que llevo meses buscando al bendito gobierno socialista del que el presidente me habla casi todos los días de mi vida. Laaaaaaaaargos meses llevo buscándolo hasta por debajo de las piedras y no lo encuentro. No hay, como se dice, ni pa un remedio. No, no es el espíritu de Gonzalo Barrios lo que me tiene así.
Es que Chávez, que es lo único que yo entiendo por gobierno, está dejando sin tapa la maldita pasta de dientes.
¡Y mira tú por donde reviento!

5 comentarios:

Marta Amelia León dijo...

Excelente excelente

Capochoblog dijo...

Unos lo vieron antes, otros después y allí es donte tu y yo coincidimos... pero tu lo dices siempre de una manera tan increíble que no hay pa donde coger!

Que bien escribes, jodía!

Besos y dos velas, por sia.

Anónimo dijo...

Amiga, ¿ y si nos reunimos todos y nos vamos hasta la sede de los derechos humanos?
Esa es la moda.
Ivan.

Anónimo dijo...

Nojoda, tengo ganas de irme en pantaleta pa la plaza Bolivar a protestar.
Coños de madre esos.
Iris

More Baker dijo...

Saludos mi comadre,nos tienen verde chama.

Nany,tú tienes tus razones,yo tengo lasmías déjate de vainas.
Pero gracias, preciosa.
Besotes.