Hacía tiempo que por razones de salud, no sintonizaba CNN en español. La comunidad internacional ha manifestado abiertamente su rechazo al golpe de estado perpetrado al gobierno legítimamente constituido de Manuel Zelaya, pero ni CNN, ni Globovisión ven por ninguna parte el carácter ilegal de semejante crimen. Para CNN, el golpe se justifica completamente debido a las constantes violaciones a la Ley en las que Zelaya ha incurrido reiteradamente, que se evidencia en la pregunta que la “periodista” Claudia Palacios le hace “¿no habrá sido por las constantes violaciones a la Ley y a la Constitución, las razones por las cuales los militares y el congreso decidieron “apartarlo” de la presidencia?
¿Cómo es posible que alguien tenga cara como para hacer semejante pregunta? ¿Cómo es posible que organismos como la OEA y la ONU que no sirven para nada, condenen el golpe de estado y esta imbécil lo justifique? Bien decente fue el presidente Zelaya para no mandarla a lavarse ese c… y beberse luego el agua.
¿Cómo se puede justificar un golpe de estado de esa manera? ¿Y los mecanismos legales? ¿Qué hacemos con ellos?
Luego, la “periodista” no tuvo ni la culpa para decirle al presidente que “ella había recibido más de 500 correos en los cuales las personas dicen que lo sucedido no sólo obedece a la constante violación de las leyes hondureñas, sino a su amistad con el presidente Chávez, a su evidente propensión a seguir los pasos del (dictador) presidente venezolano, y que no había abierto ninguno que mostrara apoyo (en estas horas aciagas)”, ¿qué opina usted de esto, presidente?
¿La palabra de 500 personas, que no sabemos quiénes son, ni de qué nacionalidad son, tienen mayor peso que los millones de hondureños que eligieron a Zelaya? ¿Que la cantidad de países que condenan el golpe, incluyendo aquellos que tradicionalmente se abstienen de opinar o en el mejor de los casos se van por la tangente de la elegancia, “estoy muy preocupado por lo que pasa en Honduras”?
Me pasé a Globovisión, condenada ya a mi acidez estomacal, dispuesta a terminar el daño. Este muchacho Pineda, el internacionalista estrella del canal, no deja de sorprenderme: “ningún gobierno puede vivir al margen de la Ley porque entonces estas cosas indeseables suceden” y “Ojalá el nuevo presidente sepa llevar a Honduras por el camino democrático” O sea, el desgraciado de Manuel Zelaya lo que tenía allá era una dictadura sangrienta, igual a la de Venezuela. Tanto que tuvieron que venir los marcianos a darle un golpe de estado, porque allá tanta era la opresión que ni oposición había pa semejante acto de heroísmo. O sea, ¿cuál camino democrático? Porque hasta esta mañana a las 6, golpe de estado no transita por ningún camino democrático ni aquí ni en ninguna parte.
Yo no sé quién es Manuel Zelaya, no lo conozco, si a apariencia vamos, diría que se ve buena gente, pero la apariencia no es un criterio para juzgar a los políticos. ¿Quién iba a sospechar, por ejemplo, que Lusinchi, pediatra de este país y de sonrisa encantadora, resultaría ser una rata de albañal? Los que pueden evaluar la eficiencia o no del gobierno de Zelaya son los hondureños; los que pueden sacarlo o no, son ellos. Pero quienes todavía creemos en la Democracia no podemos aceptar tamaño desacato a la voluntad del pueblo que lo eligió.
Mención aparte merecen las coincidencias, las terribles coincidencias en torno al papel de los medios de comunicación, la famosa carta de renuncia del presidente y la violencia perpetrada a los representantes oficiales de países como Cuba y Venezuela.
Lo que faltó fue que apareciera el inútil de Lucas Rincón diciendo: "Se le pidió la renuncia al presidente, la cual aceptó"